Es de noche.Tarde.
nuestra última noche juntos; él se irá a la guerra y yo me quedaré esperando hasta cuando llame a mi puerta y vuelva.
Estamos sentados en el porche, contemplando el cielo de un negro aterciopelado y sus brillantes estrellas como diamantes.
Uno de esos diamantes cae del cielo,como una lágrima, una de tantas que derramé al saber su decisión, al torturarme en esta última noche previa a la ejecución de mi propio corazón.
Pido un deseo: “todo lo que quiero es volver a verle”
Estoy apoyada en su ancho hombro, él es mi pilar. El viento mece mis rubios cabellos.
Me mira. Le miro.
Sonríe. Sonríe con amargura.
Lloro. Lloro de pena.
Él me levanta la barbilla, pero no puedo mirarle a los ojos…Mis lágrimas ciegan mi visión mientras que el río de estas no desemboca en el vacío, sus manos lo impiden, son como una barrera, sin embargo todas mis penurias se desbordan.
Me mira con sus ojos azul océano. Me ahogo en sus ojos.
Saca una” cajita ” de terciopelo negro de dentro de su bolsillo izquierdo. Esa caja me recuerda al cielo de esta última noche.
La abro con manos temblorosas. Contiene un anillo con un diamante, que me recuerda a las estrellas del cielo de esta última noche.
¿Será la estrella caída de mi deseo?¿Será la lágrima que él tomó entre sus dedos,una de tantas que derramé?
Parece un pedazo de cielo.
“Siempre estaré contigo. Te lo prometo”.
Un pedazo de promesa.
Me pongo el anillo. Le comento entre risas que parece una estrella envuelta en un trozo de cielo.
-Entonces tú eres el ángel-dice él en tono jocoso.
-No, tú lo eres puesto que me proteges, a mí y a todo tu país.
Me mira. Le miro.
Lloro.Lloro de euforia.
Me levanta la barbilla. Ahora puedo mirarle a sus ojos y nadar en ellos.
Me besa. Un beso es el inicio de un idilio.
Me desabrocha mi vestido blanco.
Mi pelo rubio cae como una cascada dorada sobre mi desnuda espalda.
Él me toma entre sus brazos, como un ángel rodea con sus alas….Me tiene, me protege,me aprisiona.
Es por la mañana.Pronto.
Nuestra última mañana; el sol brilla y sus rayos iluminan el mundo.
Pero en MI mundo todo es oscuro y frío, porque él se va y hasta que vuelva esperaré con el corazón en mi mano.
Me mira. Le miro.
Lloro, sollozo, suplico…
Me abraza y me susurra: “siempre estaré contigo, te lo prometo”.
Sus ojos azules océano se han inundado de saladas lágrimas.
-Adiós.
Se marcha mi ángel.
“Adiós”.
Cuento los días hasta que vuelva.
El sol se esconde.
Pasan las semanas.
La luna se esconde.
Pasan los meses.
Es un círculo, quiero decir… un ciclo.
Llaman a mi puerta!
Qué bella melodía, suena como un tambor…o ¿es el latido mi corazón? Extrañamente suena más fuerte…
Abro la puerta.
Me mira.Le miro.
Me mira con esos ojos…marrones como las entrañas de la tierra.
No es él, no es mi ángel.
-Vengo a traerle una noticia.-es un mensajero….con el uniforme militar de mi ángel…¿es un soldado que me viene a informar? Su cara no describe nada, pero sus ojos lo insinúan todo.
-Ha muerto durante la batalla, una bala le dio y …falleció.
Mi ángel no ha llamado a la puerta de mi casa, él llamó a las puertas del Paraíso. Pero él debería haber vuelto…¿todavía queda la esperanza de que llame a mi puerta?
El tiempo se para. mi corazón se ralentiza. No puedo respirar. mis ojos se ciegan al llorar, no escucho, solo oigo mis sollozos.
¿Es esto llorar DE VERDAD? ¿Es esto un VACÍO en el alma? ¿Es esto el DOLOR VERDADERO?
Prefiero el dolor físico, con ello me puedo curar, pero este dolor…emocional.. no podré recuperarme jamás. Siempre quedará en mi una herida abierta, una cicatriz invisible. Hubiera sido mas placentero si me hubieran abierto el pecho y me arrancaran el corazón, dejándome sangrando….pero dejarme desangrarme por lágrimas es una tortura….
El tiempo pasa…creo.
No quiero abrir mis ojos miel…antes veía la vida como un lugar dulce…ahora la veo como la pura amargura.
Él ha muerto…pero yo soy un fantasma.
Quiero morir….
Deseo morir….
Tomo una cuchilla…afilada…parece tan irrisoria… pero no lo es… suavemente la coloco encima de mi muñeca…está fría…aprieto….GRITO..pero no paro….la sangre brota como un río…pero sus manos no están aquí para frenar ese desbordamiento…todo se tiñe de rojo…Grito por pena…Grito por dolor…Grito por mi ángel………………………..
“He muerto”
“Si”
“He muerto…”
Veo… luz…blanca..intensa…veo…una figura…tiene forma de humano…es blanca….¿Dios?
“Moriste un instante, ahora estáis vivos”
Es una habitación….esa luz es la luz del sol…y “Dios” es un doctor….
Soy imbécil….
-¿Ha dicho “estáis” vivos?
-Sí.Usted y su hijo.
¿Hijo? ¿Donde estaba todo este tiempo? ¿Tenía un hijo?¿Donde? Como no sea escondido….
-No tengo hijos….
-Sí que tiene…dentro de usted.
“Embarazada”
¿De quien?
Mi corazón tamborilea frenético…no puede ser… esa última noche…no hubo planes..no hubo “nada”…solo él y yo…
Hay un ángel cuidando de mi en el cielo…mi propio ángel…
Yo soy el ángel de la guarda de mi querubín…
Él me prometió que siempre estaría conmigo….así es ..una parte de él vive dentro de mi…
Qué raros son los deseos…
- Deseé volver a ver a mi ángel…y lo vi…en un ataúd.
- Deseé morir…y morí…unos instantes.
- Mi ángel deseó no dejarme nunca…y nunca estaré sola, él nunca me dejará..a través de mi querubín.
Unos meses mas tarde, la promesa se cumplió…Nació un varón..y le llamé “Gabriel”.
“Siempre estaré contigo”






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